Gecko leopardo (Eublepharis macularius)
Reptil terrestre nocturno originario de las zonas desérticas y rocosas de Oriente Medio y el sur de Asia. Muy popular por su carácter dócil y cuidados accesibles para principiantes informados.
Biología y Comportamiento
El gecko leopardo (Eublepharis macularius) es una de las especies de saurios más ampliamente estudiadas. A diferencia de la mayoría de los geckos, posee párpados móviles verdaderos y carece de laminillas adhesivas en los dedos, por lo que es un animal estrictamente terrestre y no trepa por superficies lisas de cristal.
Son animales crepusculares y nocturnos. Durante las horas de mayor calor en la naturaleza se refugian en grietas de rocas o madrigueras subterráneas donde la humedad se conserva.
Pilares Fundamentales de Cuidado Responsable
1. Gradiente Térmico Obligatorio
Los reptiles son ectotermos: regulan su temperatura corporal desplazándose entre zonas calientes y frías.
- Zona cálida: 30°C - 32°C (suelo o roca mediante manta térmica o lámpara cerámica).
- Zona fresca: 22°C - 24°C.
- Termostato: NUNCA se debe conectar una fuente de calor sin un termostato fiable con sonda para evitar quemaduras o hipertermia mortal.
2. Los Tres Refugios
- Refugio húmedo: Con sustrato que retenga humedad (fibra de coco o papel humedecido) para facilitar la muda de piel y evitar retenciones en los dedos.
- Refugio cálido: Situado en la zona caliente para facilitar la digestión.
- Refugio frío: En la zona fresca para permitir el descanso térmico.
3. Dieta y Suplementación
Son insectívoros obligados. Alimentar con variedad de insectos vivos bien alimentados previamente (gut loading). Es vital espolvorear los insectos con carbonato cálcico puro en cada comida y con calcio + vitamina D3 de 1 a 2 veces por semana para prevenir la Enfermedad Ósea Metabólica (EOM).